
Que los carnavales han sido utilizados por diferentes sectores y colectivos sociales para hacer, desde la burla y con ironía, critica política es algo notoriamente conocido.Este año, y desde el Gaztetxe de Gasteiz, se ha elegido el tema de la ubicación de una comisaría en el casco viejo. Un buen tema para debatir sobre la seguridad, la delincuencia, el control social y la necesidad las fuerzas de seguridad.La forma que se ha escogido para poner este importante tema en el candelero es la de convertir el mismo gaztetxe en una oficina de alistamiento policial. Un artículo de Sejo Carrascosa




